Ayer disfruté, me inspiré y ofrecí todo mi conocimiento en una mesa redonda, que al final se quedó en redonda sin mesa, en una iniciativa social, emprendedora y de agradecer, por parte del Ayuntamiento de Vallirana.

La intención y la intución siempre es buena, y la confianza en las personas que conforman un equipo, es la base de una estructura, sea cual sea su objetivo, una combinación así, disfruta de muchas opciones de éxito.

Y ayer, gracias a la intuición de Silvia, responsable y técnica del desarrollo local del Ayuntamiento de Vallirana, que organizó una productiva reunión, para cooperar y compartir, se dieron esas causalidades.

Como suele ocurrir en estos eventos, por mucho que los prepares y te anticipes, siempre has de buscar en tu experiencia y capacidad, las herramientas para dar respuestas a las muchas preguntas que surgen de un tipo de sesión como esta, donde las personas exponen sus aspiraciones y deseos en cuanto a sus proyectos.

Lo que les unía, como ocurre en este tipo de formaciones, es el territorio y la geolocalización, lo que sería óptimo y es exactamente lo que se busca en este tipo de actividades, es que la unión sea también en conocimiento y comunicación, porque si estamos juntos y convivimos, conviene que nos conozcámos y que nos comuniquémos, y no se porque , o si, eso continua generando miedos.

Y si tuviera que destacar lo mejor de estos encuentros, es la humanidad y la humildad, dos palabras simbólicas que cuando las escribes juntas parecen muy próximas, pero que cuando en la realidad de las relaciones se alejan, se entra en una dimensión compleja y dificultosa con resultados desconocidos para las personas.

Resumir esos encuentros es dificil, lo que pasa allí se queda allí, y los beneficios de los participantes, que es lo que realmente importa, se trata que sea propio, y que sean las personas las que se las lleven. Pero lo cierto es que yo también salgo enriquecida y mucho de estos encuentros, porque una buena actitud de escucha y de interacción con los demás te permite siempre crecer.

La economía colaborativa y circular es el futuro, como también lo es utilizar las tecnologías para flexibilizar nuestro proyecto a nuestro favor, Aprovechar todas las facilidades de la red ya no es una opción sino una necesidad inteligente, y que para nada debe ser igual para todos, solo lo que para nosotros sea fácil.

Internet está instalada como canal y medio, la tecnología está en nuestra sociedad, ahora es el momento que se adapte a nosotros y no al revés.

“Aquel que sea capaz de creer más y de albergar una esperanza mayor en las posibilidades del hombre (la persona), será capaz de seguir empujando a la humanidad hacia adelante”.

– José María Arizmendiarrieta Madariaga

Todo tiene el color de la mirada con la que miramos.

Ya no es posible iniciar una reunión de este tipo sin ser realista, que no alarmista, que es muy diferente, y aceptar que los tiempos políticos, sociales y especialmente económicos que estamos viviendo son los que son. Basta hacer una buena reflexión, y aceptarla entre todos, sin entrar en el posicionamiento diferencial que hay entre por ejemplo un trabajador asalariado o un emprendedor.

Todos tenemos familia, todos tenemos condicionantes, pero hacer de los condicionantes de uno, la excusa para justificarse y pasárselo a los demás, es algo muy limitante, es mucho más gratificante permitirte la libertad de poder expresarte sin que otro coja tus males para justificar los suyos, entonces la experiencia se vuelve liberadora, y la expresión de tu situación es un bien. Justo después nace la empatia.

De nuevo apelo a la actitud y a la conexión con nosotros mismos, para que tengamos la información privilegiada disponible para acometer nuestro proyecto, luego aunque cuesta creerlo, y lo entiendo, aparecen los recursos.

Reducir las dificultades a un tema de dinero, es un planteamiento de reflexión que no ayuda, porque ni siquiera este ( el dinero) es suficiente, ni tampoco es el verdadero motor de aquello que hacemos, el motor de lo que hacemos somos nosotros y las personas adecuadas que colaboran con nosotros.

Escuchar a los demás es una fuente de valores increíbles, y en una comunidad mucho más, porque puedes llegar a entender no lo que dice el otro, sino lo que realmente le gustaría, y no solamente a él, sino a su vecino, y al otro … y estar allí para darle esa opción, oportunidad, servicio o sorpresa ( empresa) …

Nunca, o sí en mi subconsciente, pensé en lo acertado del nombre de estos talleres, y dude mucho, porque eso nos pasa a muchos. No como título o resumen, sino porque si puedo ofrecer ese espacio vital para que las personas puedan reconocer que quieren, que desean y que necesitan, es pura mágia.

Qué tinc, Qué vull, Qué necessito?

Gracias a Olga, Ferran, Ruth, Jose … por nombrar a algunas de las personas con las que compartimos ayer una reflexiva y espero productiva TAULA RODONA