Me preguntan muchas veces si veo posible, viable un proyecto Start-UP o emprendedor determinado, y siempre digo lo mismo, cuando lo veo claro,  con estrategia, conocimiento del mercado y sobretodo con el trabajo bien hecho, SI. Pero lo cierto es que cuando más éxito he conseguido con esa premisas previas es cuando hay personas con una retribución digna y cuando se han utilizado los recursos necesarios para llevar a cabo esas actividades, sin eso también es posible que no se de el MILAGRO.

Y lo cierto, es que si, a veces se producen esos milagros, y  casi siempre son gracias a las personas, su dedicación, su tenacidad y su perseverancia, además indudablemente de su ilusión, sus relaciones personales y su bienestar.

Esas personas super válidas que muchas veces trabajan por objetivos con la esperanza de que puedan aguantar la falta o dificultad económica para recoger lo sembrado;  son verdaderos magos y en general buenas personas.

Y los objetivos, todos, tienen el recorrido normal de un proyecto que por ejemplo haciendo lo mismo, o dedicándose a lo mismo, si disponen de un equipo multidisciplinar bien pagado y se los dota de recursos para que hagan su trabajo, es entonces cuando ves como se gestan los proyectos de éxito.

Es como si en una carrera por llamarlo de alguna manera, en el circuito denominado mercado, unos fueran con ruedas y otros empujando.

Pero aun así, nunca en mi vida había visto tanta voluntad y ganas en salir adelante.

Gracias a esta crisis extraña porque lo es para unos, y no para otros, el mercado se convierte en una oportunidad constante para algunos productos y proyectos,  y eso es lo que personalmente más me engancha a seguir apoyando a los emprendedores, porque esos valores humanos en esos procesos son únicos, es pura supervivencia, ingenio, creatividad y dedicación.

Por supuesto que también lo son el estrés, los nervios y las tensiones, pero bien gestionados incluso estos son un buen motor para empeñarse en conseguir lo que nos propongamos. Cuando la planificación se alarga, los resultados esperados se retrasan, el budget se complica y uno a veces deja de creer, el mejor fondo de armario para cualquier empresa son las personas.

Toda esta experiencia, llena de emociones son la cara más humana que he visto nunca, puedo decir ya, en el mundo de los negocios , y he visto muchas de las caras de las empresas en todo el mundo, es pura colaboración, atención y creatividad  compartida, y ni siquiera ya el global o local es HUMANO.

Para mi personalmente esta clase de proyectos, me han devuelto la ilusión y las ganas de aportar todo lo que se, a cambio de mucho menos de lo que recibía antes por hacer lo mismo hace unos años de forma más cómada economicamente hablando. Son proyectos, doblemente cansados para alguien que conoce el atajo, y sabe como hacerlo igual con recursos,  pero se convierten en la vida misma, y en la motivación para que la próxima generación de lo que tenemos, consumimos o utilizamos tenga una base menos industrial y más humana, con más fundamento y más sostenible de lo que tenemos actualmente, y siempre hay excepciones en todo.

Menos productividad, y más consciencia, valor y  humanidad en lo que hacemos, era y es necesario.