El tiempo condiciona esencialmente todas las acciones en el mundo empresarial y especialmente el de la emprendeduria, un factor natural que no solo cabe atribuir a los objetivos y propósitos , sino especialmente al trayecto.

El tiempo cuando emprendes parece inalcanzable…

El tiempo cuando cae encima de un proyecto en forma de recuento da juicios da valor…

Cuando llegas al éxito se olvida con facilidad el camino…

Y cuando vuelves a empezar recuerdas exactamente lo que paso….

Pero además de todas esas apreciaciones tan humanas y personales aplicables a un pryecto empresarial, el tiempo en el mundo de la creatividad es un factor fundamental  en otro aspecto que puede ser interesante que valore el emprendedor.

Crear, innovar es adelantarse en el tiempo.

Hay un punto de contraposición innato al gestionar un proyecto innovador y creativo en un mercado que vive básicamente del presente  y de lo que tiene HOY en sus escaparates y estanterías. Todo y que la tecnología esta cambiando también las cosas en ese sentido, en general el consumo tradicional por temporadas responde a lo que hay en el mercado en ese justo momento. Como encajar allí algo nuevo que no pase desapercibido y que se aprecie debidamentem requiere estrategia y planificación entre otras cosas.

Por eso es usual la controversia entre las caras SALES y DESIGN según mi método de gestión, porque viven en tiempos distintos, teniendo objetivos comunes. Así que en la innovación hay un componente muy importante que es la idea generadora y otro también importantísimo que es llevar y posicionar esa solución diferente o nueva al mercado a tiempo.

Tal vez exista la creencia de que el mercado espera con brazos abiertos una novedad, pero en realidad una novedad necesita de recursos para mostrarse, para hacerse un sitio y para convencer. Los demás productos ya están allí con su recorrido, con su prestigio y con su imagen o concepto en la memoria del consumidor.

Un producto nuevo no es conocido y lo desconocido sorprende.

Existen  algunas análogias a esa percepción del tiempo pasado en otras disciplinas: En historia del arte  es muy común valorar como visionarios aquellos personajes que tras su vida terrenal dejan en sus obras ejemplos muy avanzados para su tiempo, y ahí quedan obras que parecen casi que surgieron de la espontaneidad, y las cuales muchas veces se convierten en leyendas, pero sucede porque como en el caso que nos ocupa se valora el fin y no el trayecto, y muchas veces se ovida que les supuso llegar a donde llegaron…

Es fácil imaginar la obra de Leonardo, y hacernos una idea de él, sin concer su vida o su trayetoria.

En una reciente reunión magnífica con un interlocutor excelente, pude constatar  una vez más de esa realidad del destiempo de la creación. Y el valor que supone conocer y gestionar muy bien el factor tiempo, para conseguir un efecto a  favor del proyecto y no en contra, para conseguir una intencionalidad clara como cuando las velas de un barco van a favor de  su trayecto.

Hay muchos tipos de creatividad empresarial no todas tienen que ser innovadoras 100%, es decir pueden ser modeladoras de una realidad ya existente , mejoras en algún aspecto determinado como el material, o nuevas aplicaciones de usos.

Cada una de esas variables necesita de un canal de comunicación determinado, mas o menos exigente en temas de recursos para hacerse un hueco en el mercado, hay mejoras sobretodo industriales que pasan casi desapercibidas, o simplemente haciendo un poco de ruido para despistarse de la competencia van de forma casi natural situándose en el mercado y cambiando nuestros hábitos, en eso la industria automovilística es un gran ejemplo, pero es un caso muy determinado y con el apoyo de un sector muy globalizado y centralizado.

Lo interesante sería no solo que fluyera el tiempo que requiere la innovación y la creatividad en la producción y en las empresas, sino también en el mercado, y que todos fuéramos a un ritmo más compasado.