Nos focalizamos en encontrar las respuestas adecuadas y nos olvidamos muchas veces de formular buenas preguntas, y bajo este último criterio puedo compartir con vosotros que:

Cuando uno sabe exactamente lo que necesita, entonces aparece.

Esta no es la simple formulación de una idea, sino la constatación de las muchas horas que llevo con emprendedores y también con mis propios proyectos . Parar el tiempo en una sesión para pedirle a la persona que tenemos cerca, que formule la pregunta de forma diversa de como lo está haciendo es un gran recurso para retomar el punto de partida de un proyecto.

Q-asteriscoUn camino de emprendeduría muchas veces se inicia cansado, es decir saber las muchas cosas que implica llevar a término un proyecto puede menguar nuestra energía disponible, pero lo que realmente mengua nuestra capacidad es no acertar con lo que realmente necesitamos.

Los recursos no sólo son económicos, que también , se trata principalmente de tiempo, de esfuerzo, de tomar decisiones y de elegir correctamente, todas esas cosas que muchas veces no tenemos demasiado en cuenta, esas pequeñas cosas, generan más ánimo y ayudan a nuestra voluntad de lo que parece , o por el contrario la debilitan y la llenan de dudas.

Es posible, seguramente lo es,  que una persona ajena a un proyecto determinado, sin una implicación monetaria o financiera directa pueda aportar una visión más clara o menos condicionada a lo que hacemos, pero esa ventaja la podemos lograr también cambiando de perspectiva y actuando de forma reflexiva en relación a nuestros asuntos.

Es fácilmente reconocible para uno mismo el estado emocional en el que se encuentra mientras emprende, y no me refiero tan solo a si uno está agobiado, desanimado, nervioso o desalentado sino más bien en si en resumen a pesar o gracias a todo ello, la persona sigue creyendo en su proyecto o no.  Esa pregunta es únicamente afrontable desde nosotros mismos, y esa pregunta además necesita reflexión, tranquilidad y buena conexión con uno mismo para poder acertar en la respuesta, y no dejerse llevar por los sentimientos diversos que acontecen cuando uno emprende.

A eso me refiero con que es imprescindible formular las preguntas correctamente.

Si hay dudas, hay que resolverlas, si no hay seguridad hay que buscarla, si hay incertidumbre hay que despejar incógnitas. También ayuda saberse en compañía, saber que muchos de nosotros compartimos necesidades comunes y que estas no afectan por igual a toda la población, especialmente al colectivo que trabaja para otros emprendedores o empresas. Ellos sienten otro tipo de necesidades, aunque todos compartamos las mismas fechas por navidad.

Para formular preguntas de forma correcta en relación a los temas de emprendeduría que estas llevando a cabo, te propongo un sencillo decálogo que puede ayudarte a conseguir BUENAS RESPUESTAS.

1) Haz la pregunta en primera persona.

2) Evita la comparación

3) Formula la pregunta en positivo, no impregnes de negatividad aquello que quieres cuestionarte

4) Intenta practicar la neutralidad como si se tratara de un amigo, se tu propio amigo.

5) Separa por un momento la preocupación como emoción o sentimiento para analizar eso exactamente que te preocupa

6) Busca el momento adecuado para hacerte la pregunta, se cuidadoso también con el lugar.

7) Intenta buscar tu intimidad no solo exterior sino sobretodo interior

8) Envuélvete de una atmósfera “TODO ES POSIBLE” como en los sueños donde los obstáculos son sencillamente salvables.

9)  Siéntete parte de un todo, y no un ser diferente y separado del resto.

10) Sonríe al final de tu reflexión y sobretodo aprende a dar gracias y a quererte a ti mismo hagas lo que hagas.

En este estado es muy posible que encuentres aquello que buscas, o simplemente que te permite encontrarlo porque ya está allí cerca.