Para gestionar la creatividad de otros necesitas dejar espacio para que esta se desarrolle y florezca.  Si hace años mi formación y mi profesión me llevo a dar respuesta creativa a todo lo que emprendía desde la seguridad de lo que sabía hacer o había aprendido,  ahora cuando me dedico a apoyar, enseñar y gestionar la creatividad de lo demás lo hago desde otro lugar  …

Es el lugar del que se siente feliz cuando los demás encuentran el camino de sus ideas.

Es extraño porque en realidad la “infelicidad” de un creativo muchas veces es no sentirse aceptado o reconocido por aquello que hace, en cambio hoy lo que realmente tiene sentido para mi es conseguir que los demás conecten con su creatividad,

De ese modo lo que cada persona hace es más auténtico y ofrece una forma diferente de hacer nueva al mundo y a aquello que emprenden en relación a otras opciones.

Cuando una persona profesional y tecnica en una disciplina  ayuda a otra, de modo que su interlocutor encuentre su propia respuesta, entonces se da una reacción mucho mas poderosa en aquello que hacemos, porque las personas conectadas en aquello que hacen son mucho mejor persona  y de este modo mejoran lo que les envuelve.. y así suma y sigue.

Para hacer eso uno debe mantener una distancia justa, prudente y con el corazón abierto. Ayudar a que el otro consiga sus propios logros, y que la otra persona sea la que alcance la idea que tiene merecida recompensa.

Tus logros son mis logros, tu creatividad es la tuya.

A mi personalmente nunca me ha gustado decir a los demas lo que tienen que hacer, prefiero la libertad de la elección ajena, me parece más natural y más creativa, más fácil de compartir que de combatir, porque la realidad es y abarca muchos matices , de hecho cuando en algún momento de mi profesión he tenido que posicionarme, que lo hago y lo se hacer en realidad no me ha aportado tanto como conseguir la “magia” de la creatividad colectiva.

Lo que no sabía es que para disfrutar de mi propia naturaleza antes debía conquistar mi propia seguridad, porque es la seguridad en uno mismo lo que te permite esa generosidad creativa hacia los demas, y eso no significa aceptar y no decir lo que uno piensa, significa que lo que realmente aporta creatividad al proyecto del otro , es que este consiga conectar con lo que ve y siente.