Recomiendo sin lugar a dudas el libro de la editorial Destino “Economía sin corbata” del Señor Ianis Varoufakis, porque tenemos mucho en común, en especial la sencillez con la que nos gusta tratar temas que a otros les gustra complicar…

Recomiendo Ianis VaroufakisEn el siglo de la tecnología, que no de la comunicación, porque lo que siento con sinceridad es que cada vez más las personas nos comunicamos menos, y que detrás de una pantalla es más fácil esconderse que mostrarse.

Este libro prestado de un Bibliobus me devuelve la ilusión de pensar que si pueden cambiar las cosas.

De nuevo vuelvo a los famosos puntos que se unen del discurso de Jobs para enlazar una sensación para mi ya antigua que me viene recorriendo el cuerpo desde hace años y que hoy se une con una teoría económica que la complementa.

Desde la visión de una diseñadora industrial es la manera en que me gusta  analizar todo lo que me envuelve profesionalmente hablando, y porque siempre he tenido la oportunidad de trabajar con productos de valor añadido, una “frase ya mítica” en el ámbito industrial. Estas características especiales de mi profesión me ofrecen una perspectiva interesante para entender que  los criterios con los que se fabrican las cosas que nos envuelven no son válidos.

Calidad, sostenibilidad y sentido común versus cantidad , rentabilidad y enriquecimiento rápido y concentrado, es todavía hoy una ilusión que conquistar.

Esa teoria o visión de la  industrial combinada con la idea de la economia que expone Varoufakis, me hace sentir en primer lugar satisfacción en compartir puntos de vista, y luego algo de tristeza de ver el camino recorrido y más tarde esperanza en que hay mucho que hacer para mejorar.

Varoufakis además habla de otro de los temas que más me interesan promover desde que estoy en la formación como agente activo,  los valores intangibles, es decir los valores que no son de cambio y que tan poco aprecio le está dedicando la sociedad de hoy en día, pero este tema para otro dia.

Un modelo empresarial con objetivos exclusivamente economícos o para la satisfacción propia es algo muy temporal, oscilante, y poco duradero en una sociedad que se sustenta en red, porque mañana seguro que esas mismas personas necesitaran de otros, y así suma y sugue. Sin esa interconexión personal no se mantiene la cadena natural de nuestra sociedad, sino que la destruye. La reprocidad, la solidaridad no forma parte de la jerga empresarial, ni industrial, ni legal, ni bancaria a no ser que sea un fin en si misma es decir un mensaje publicitario, no está en los estatus, ni en los contratos, ni en los convenios.. entonces que pone en todos esos papeles… defensa de los valores, puntos e intereses individuales….

Hay quedan algunas de las reflexiones de esta lectura, porque es evidente que así la economía no va, ni camina a ningún lado.

Si seguimos fabricando sin valor y por dinero, nos cargaremos todos los recursos que nos quedan para seguir haciéndolo.

Si no hay trabajo, quien va a comprar todo lo que se produce.