A veces nuestra atención se posa en lugares inhóspitos, premoniciones de lo que tiene que venir, que solo nuestro yo más profundo conoce porque nuestro yo más superficial anda enredado en lo que considera su vida. El 23 de abril pasado, día mágico de Sant Jordi yo hice esta foto…

DES-promocion-1Hay melancolía en esta imagen, la hay, es una emoción que se transmitir y captar en una foto, de este modo consigo que se quede allí para luego poder recuperarla si la necesito, eso me comunica cosas como estas. Esa es la magia de los  creativos, que somos capaces de compartir crecimiento y desarrollo emocional con nuestras obras.

Estaba presente y ausente cuando la hice en un día especial como el de San Jordi, compartiendo los éxitos de mi hermana. Yo estaba con mi hijo, no le gustan las aglomeraciones, lo entiendo, eso ha reducido mi oferta lúdica estos últimos años muchas veces a la suya, y me esta bien, lo respeto, es su momento vital.

Aquel día, le pedí unos minutos a la vida,dejé a mi hijo un momento, y salí en busca de mi antiguo libro, en una librería cercana, estaba en el trastero, aun no los he ido a recoger.  No lo había conseguido, lo publique en el 2014, y no logré  llegar al lector que buscaba, seguramente debía ser así.  Pero desde ese momento  mi vida empezó a cambiar lentamente casi de manera imperceptible entre reto y reto, las cosas no se habían parado más bien al contrario. A veces necesitas de mayor capacidad de perspectiva para apreciarlo, y la reflexión es buena.

Ese momento me ofreció una visión nueva, algo que reconozco que de alguna manera no acababa de aceptar.

¿Qué le había pasado a mi profesión y a mis sueños, mientras aprendía a ser madre?

Me he dedicado en cuerpo y alma a algo que el amor lo justificaba, al mismo tiempo que  ordenaba todo mi bagaje profesional para aplicarlo a esta nueva etapa, porque lo era, solo quedaba admitirlo, y ser sincera conmigo misma para que se transformara en otra cosa.

Así sin saberlo ese día nació mi segundo libro, una autobiografía que no ha pretendido gustar a nadie, sino sencillamente decir lo que pienso, lo que siento y lo que he vivido mientras soy madre y me ocupo de mantener a mi hijo.

Profesión y maternidad, algo de lo que las mujeres hablan poco, seguramente porque creen que no se deben quejar, que si han escogido ambas cosas, pues que apechuguen, es posiblemente una de esas visiones reducionistas, limitantes y retrogradas de la sociedad en que vivimos y que aunque no lo parezca afecta.

Una parte de la sociedad  que aun no acaba de entender que las cosas han cambiado.

No se muy bien hacia donde me lleva todo esto,  pero por fin me estoy tomando el tiempo que no me he tomado hasta ahora para hacerlo, y aquí está mi reflexión para  ti madre o emprendedor no importa el genero porque solo se trata de valores y de valor.

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