Las relaciones laborales y concretamente la amistad y el trabajo, es un tema que quiero abordar con serenidad y desde la perspectiva más humana que laboral, y del mismo modo aprovecho para afrontar las críticas que encuentran muy emocional el contenido de mi web.

Lo admito,mis artículos hablan de emociones.

Y es que cada vez más, día a día, siento que es eso justamente lo que le estaba faltando a la vida profesional. Esta había tomado un camino demasiado alejado de las personas.

Y por emoción no entiendo el desbordamiento emocional tan típico del mundo del cine, sino la emoción que rige, navega y se genera cuando nos dedicamos a algo.

Los creativos son catalogados también muchas veces como seres “aparte” si se me permite la expresión, y a diferencia de lo que parece son personas que en general acostumbran a compartir y colaborar estrechamente en el trabajo,  por poner un ejemplo clásico, hacen tertulias como las que se hacían en el famoso local 4gats del modernismo catalán. Un creativo busca generalmente una opinión , compartir ideas, aunque hay como en todo excepciones es una actitud muy enriquecedora para compartir con los demás. Mi experiencia me dice que conseguir que nueve creativos hablen de un mismo proyecto, se centren en elevarlo a la máxima exponencia es una mina inacabable de ideas, claro que  como todo es necesario coordinación  porque orquestar tal cantidad de ideas tiene su empeño.

Dirigir, liderar mas de 20 años proyecto tiene varias lecturas , por una parte el circulo profesional humano que te envuelve se cierra para llenar los días, semanas, meses y años que le dedicas a un proyecto y prácticamente se convierten en tu familia, comparten minuto a minuto experiencias, vivencias y creces con ellos.  Es difícil no recordar con cariño y afecto las millones de anécdotas que se generan en ese clima de proyectos.

Por otra parte tanta dedicación a algo te separa muchas veces de tu mundo familiar y de amistad personal, esa es también una realidad que especialmente las mujeres vivimos de forma intensa por muchas razones que ahora no vienen al tema.

Un día con el tiempo cuando la vida te manda por nuevos caminos, y ya no lideras, gestionas o provees a muchos proveedores de esos proyectos, disculpar la redundancia pero es muy interesante el matiz,  a veces esas personas desaparecen. Ya no solo no forman parte de esa cotidianidad sino que además tú como persona pierdes interés. Eso no siempre ocurre evidentemente pero puede que alguien se encuentre en esa tesitura , y para ello escribo este post.

Como mínimo para las personas sensibles es un cambio sentido (de sentimiento), y a veces es difícil de entender. Te preguntas que ha ocurrido, si tu eres la misma persona, pero en realidad es eso justamente lo que pasa, que en realidad  tu ya no eres la misma persona, sino posiblemente seguirías allí, y por lo que fuera hiciste un cambio en tu vida que te llevó hasta aquí y ahora, dos interesantes coordenadas.

Crear vínculos afectivos con el trabajo, por afinidad, es más o menos lo mismo que hacerlo con el compañero de pupitre, los dos estáis allí, y ya que estamos, estemos bien, ese sentimiento es muy positivo y no hay que perdelo, porque habla de actitud, de predisposición, de oportunidad y de valores personales.

Pero otra cosa muy distinta es  buscar afecto, algo muy lícito y normal en el ser humano, y porque seguramente un camino profesional como el que he señalado es solitario, dedicado y muy absorbente, aunque  los demás lo vean exitoso, brillante y espectacular. En ese caso es importante valorar que es lo que uno emocionalmente necesita, porque de otro modo esta mezclando las cosas o substituyendo unas por otras.

Uno crece día a día, con o sin amigos, con o sin compañeros de trabajo, ese es un camino propio que hemos de decidir tomar desde la madurez y la serenidad. Cuanto más nos conozcamos y sepamos de nosotros mismos más claras serán las relaciones que se generaran en el trabajo que en ese momento estemos haciendo, es genial y muy valioso trabajar en equipo, por supuesto, además  sigo recomendando la generosidad y ayudar a los demás en el trabajo algo que crea afinidad entre las personas, pero especialmente os invito a cuidaros, quereros y ser amigos de vosotros mismos y sobre todo a confiar en uno mismo.