20140704_125711 Q-libro

El jueves se dio la ocasión de escuchar, y este fin de semana he tenido tiempo de pensar, y entre otras cosas destaco la analogía cromática entre la imagen de mi libro y el logo del evento. “Pura Causalidad”

Las expectativas del evento eran inciertas, no sabía bien de que iba este tipo de convocatoria, aunque el lema era claramente de mi interés, “La Catalunya industrial, un enfoque compartido”, desconocía el enfoque político hasta que me senté y empecé a observar el auditorio.  Quería conocer la visión institucional de una realidad que conozco de ayer y de hoy, y que como en otras muchas cosas el gobierno tiene un papel importante en como será o puede ser mañana.

Del enfoque que se dio puedo destacar algo interesante,  no me transmitió preocupación sino que se están ocupando.

Hay situaciones en las que si estás en sintonía contigo mismo, es decir presente, es posible que el momento te ofrezca buenas oportunidades, y a uno de mis lados se sentó,  Eduard coordinador de IDEADED, un emprendedor con el que compartimos algunas ideas, y la velada fue mucho más amena de lo esperado, también he de decir que era de los pocos que su estilo de vestir me dio menos sensación de institucional y más de modernidad, valentía y autenticidad.

Todos ellos buenos valores para el ámbito industrial que nos ocupaba el momento.

No destaco del aforo de la  convocatoria más que la masiva afluencia que se dio, y sin entrar  mucho en detalles, remarcar que de forma muy general el perfil del asistente respondía más bien a un tipo empresarial de traje, más cercano a mi modesto parecer a las finanzas que a la industria en su estado más puro de creación, pero si destaco especialmente del evento el contenido.

Mientra esperaba y sin interés por mirar a los asistentes, redacté mi propio discurso imaginando lo que hubiera dicho si esa hubiera sido mi conferencia sobre ese tema, y he de decir que muchas de las cosas que escribí se tocaron en el discurso institucional.

Lo más interesante como he dicho es  que dedicaron poco tiempo a hablar de la situación que todos conocemos y si se hizo alusión alguna no fue en tono de crítica politizada, sino con aire reflexivo y consciencia global, una característica muy interesante tratándose de un grupo territorial muy claro como es el actual gobierno de Cataluña.

Básicamente el evento trató de comunicar y buscar soluciones  para un cambio, y propuso nuevas fórmulas para ello. Se invitó  a que ese mensaje se compartiera por parte de cada uno de los posibles actores de esta realidad industrial, sin distinciones en el discurso, en la práctica ya se sabe, y eso está muy bien porque es alentador y te ofrece el sentimiento cohesionador, de que cada uno de nosotros en su ámbito personal puede cambiar las cosas o al menos participar en el cambio.

Yo estoy convencida que la industria pertenece a la sociedad en general, y no solo a una parte, la industria es la evolución de la artesanía, y esta de la habilidad y del amor de las personas por los materiales de los que disponemos para hacer cosas, esa actividad ofrecía una solución local y evidentemente no disfrutaba de los avances tecnológicos que ahora tenemos, pero en términos de oferta/ demanda estaba mejor calibrado,  y no se despilfarraban innecesariamente tantos recursos, fabricar más de lo necesario es algo que pertenece especialmente a este último siglo.

La revolución industrial cambió radicalmente ese panorama y nos ha llevado a una situación muy complicada, en relación a la sostenibilidad de esa producción incontrolada.Para mi no es importante la dimensión de la industria, sino la calidad de su contenido, siempre he pesado que un contenido de calidad siempre tiene un mercado local y global. También entiendo que sino se fomenta el amor y el conocimiento por los materiales con los que hacemos cosas, y los separamos cada vez más del contacto del que después los consume, estamos desvinculando y deshumanizando la utilización de lo que realmente necesitamos para vivir. Esa consciencia de consumo tiene su posibilidad de cambio en la educación y la formación no solo de los profesionales, sino sobretodo desde nuestro perfil como consumidores en el groso de la sociedad, que anda un tanto despistada en lo que se refiere a la felicidad. En definitiva siento que no es posible que exista un cambio social sólido, sino se cambia la perspectiva desde abajo, ese cambio de mentalidad social, si que podría suponer un movimiento más sostenible de demanda y por consiguiente un cambio en la oferta por parte de una necesaria y nueva industria sostenible.

Si gestionamos la industria exclusivamente desde las finanzas seguimos reduciendo el círculo en vez de ampliarlo.

Yo estoy a favor de la diversidad y de la proliferación de la competencia colaborativa en los sectores, mucho más que en el monopolio sectorial por parte de grandes corporaciones, al final en estas se dan toda una serie de condicionantes que muchas veces las alejan de la realidad.

Vine a este evento a escuchar, algo tampoco muy extendido y me gustó lo que oí, aunque siento que queda mucho por hacer.