A veces la vida te ofrece pequeños instantes, no de InstaGRAM, para entender el verdadero valor de las cosas, y esa es la felicidad.

Este es mi Blog, y aquí digo lo que siento, aunque siempre con un filtro, el trabajo, la profesión, pero me pregunto a menudo si la vida tiene filtros, y hoy a mis 48 años recién cumplidos esta mañana, la vida me ofrece la reflexión de entender que NO, que no hay filtros, ni partes, ni áreas, ni segmentos… hay una cosa muy importante el PRESENTE.

Suena ya tópico, porque lo ves escrito, explicado, cantado o filmado en montones de sitios, pero me pregunto si lo vemos, es como un canto de sirenas de fondo que nos evita precipitarnos al acantilado, y el acantilado es perder los minutos, horas y segundos que tenemos para estar aquí, por causas aparentemente importantes que nos llenan de infelicidad.

Ayer en una agradable y satisfactoria reunión de trabajo, que ya no me gusta catalogarlo así, fue un gran preámbulo para la reflexión de hoy, porque en realidad ni siquiera esas dos facetas nuestras estan tan separadas, y si lo vivimos de forma única y conjunta, ofrecemos lo mejor de nosotros mismos, y no una parte. Y en respuesta a mi gran temor, de exponerse, o de abrirse demasiado a los demás, siento que ninguna flor se considera tal cerrada, cerrada es otra cosa…

Simplificar, hacerlo fácil y sobretodo hacerlo.

Seas como seas, si conoces realmente quien eres, ese es el camino, lo demás es perder el tiempo.

Así, que para los que me conocen y saben de mi enorme respeto a Internet, porque cambio mi vida, hoy me permito en mi blog, decir lo que siento y compartirlo, si nfiltros.

Tengas la edad que tengas, se tu mismo, desde fuera las cosas no son, son desde dentro. Están en tu interior, eso es lo que emanas, transmites y ofreces a ti y a los demás, vive tu tiempo con los que lo comparten, sean quienes sean, y el tiempo que sea, más allá esta la incertumbre, la posibilidad y esa se alcanza con ilusión y no con pena,  y déjate de problemas e historias que no llevan a ningún sitio.