Ser madre tiene connotaciones personales y profesionales muy relacionadas y nada excluyentes. Cada día ocurre algo que me fascina de esta experiencia vital y que me hace mejor persona. Aunque reconozco, seguramente por una idea social muy extendida, que en un primer momento pensé que esta experiencia me alejaba de mi carrera o de la vida que había construido hasta los cuarenta. Lo que realmente ocurrió es que me estaba acercando cada vez más a mi.

¿Como puede una revelación como esta no hacerte mejor persona y mejor profesional?

Cada momento de nuestra vida es una oportunidad para lo que queramos que sea. No importa que, sino reconocerlo y estar en sintonía con lo que sentimos. Aun cuando la sociedad se empeñe en seguir inmersa en montones de prejuicios e ideas preconcebidas, y en el caso de las mujeres y sus profesiones, aun no hay suficiente perspectiva histórica.

Cada dia conozco muchas versiones y opciones diferentes de madres y profesionales, lo mismo que padres y profesionales, lo que ocurre es que a veces la realidad social, laboral y empresarial le cuesta adaptarse a esos cambios porque no son tan flexibles, y entonces en periodos de cambio se dan todo tipo de fábulas.

Pero el cambio ya está aqui, es evidente y va de la mano de la tecnología, es inminente.

Adaptarse a estas nuevas facilidades tecnológicas, llenas de recursos profesionales, no tiene edad, lo que ocurre es que con la edad escasea la flexibilidad, o a veces es la comodidad, por eso las sacudidas que nos ofrece la vida, son momentos magníficos de cambio aunque en el momento justo no se aprecien.

Si quieres parar para, y si quieres seguir sigue, tan solo házlo con consciencia.

Para mi estar segura de quien soy, más que de lo que he hecho, ha sido una renovada visión de la vida. Tras una larga carrera profesional non-stop,  y en algún momento de este periodo de cambio la temí acabada,  re-inventarme ha sido la mejor opción posible para entender y agrupar muchos cabos sueltos de la vida.

Pasé de la acción pura y dura, a la reflexión, algo que el mercado no suele entender con mucha espontaneidad, prefiere la acción , el golpe de efecto, perfiles seguros, mediáticos, incluso irreales e inconexos que los más discretos, entre otras cosas porque si haces mucho ruido dejas una estela tras de ti, si en cambio te mueves en bambalinas, cuando te vas,  a veces nadie sabe que has estado, pero detrás de las grandes marcas, de los grandes proyectos siempre hay personas que no se ven.

Reconocer que tipo de persona eres, mejora tu dia a dia y te aparta del mundanal ruido, eso es algo que debes aceptar.

Y cuando aceptas, supone la libertad de no tener la necesidad de ganarse la aprobación ajena, ser consecuente con lo que se hacer y entender cada situación de forma aislada, así como utilizar la experiencia como un dato más, y no como una emoción almacenada.

Ser un mismo, y actuar en consecuencia, sin aparentar ni pretender, es la cuestión esencial que cambiaría mucho las relaciones interpersonales en los proyectos y negocios.

Y el “brillo” o lo que los asiáticos entienden por “ego”  apartarlo del camino.

Cuando entiendes eso, aunque te sientas diferente, aunque lleves tiempo diciendo cosas que los demás no oyen, siempre te queda la experiencia y la satisfacción, pero un consejo valioso “valórate a ti mismo.” sin excusas y sin intentar convencer a nadie, las cosas de este modo fluyen de otra manera, y las relaciones positivas afloran sin barreras, las otras caen como las hojas de un árbol.

Así que se tú, sin más, y haz lo que sientas y creas.

Cuando estas a menudo entre niños, este tipo de aprendizaje es increiblemente enriquecedor, hay muchos niños que son ellos mismos y la mayoria son sus padres, hacen lo que ven, o peor aun lo que intuyen o deducen por falta de datos coherentes, el famoso y temido ” haz lo que yo diga y no lo que yo haga.”

Si realmente hay una doble realidad en el entorno donde se vive, entiendo aunque suene extraño, que sea mucho más fructífera, aunque no deseada  la Resilencia. Mucho mejor que otras formas de convivencias normalizadas, que estan creando verdaderos despistes humanos que juegan a engañar, someter o hacer daño a los demás.

Si alguna vez pensé, que habían niños malos, ahora se que lo que hay malos son padres.

Pues bien, eso no cambia, los niños son adultos en potencia, y los adultos han sido niños potencialmente increibles, y lo demás son circunstancias que nos toca a todos vivir a todas las edades.

Adquirir la seguridad que te permite ser tú, es la clave, y para eso a veces hace falta tiempo, el que sea el tuyo. Para formar parte de algo, y algo es la sociedad que nos envuelve, muchas veces lo que hacemos es crear un MINI-YO, y eso no es más un reflejo de algo.