Este post habla de la opinión, del juicio, del valor externo del público ante una creación.

Es un tema recurrente que hasta ahora había focalizado a través de las emociones y del estado de los creativos, como buena coacher mi intención ha sido proteger esa cualidad de los procesos que tan bien conozco en primera persona para alentar a los creativos a seguir y conseguir sus sueños.

Pero profesionalmente he de admitir que también hay un enfoque que define la obra a través del receptor, es decir de la persona / público que la mira, dejando juicios de valor aparte, muchas de las obras artísticas concretamente tienen sentido cuando llegan al receptor.

Cuando la obra está terminada y llega al público objetivo, la obra puede o no tener aceptación pero es una obra, pero que ocurre cuando hablamos durante el proceso de la obra es decir cuando la opinión  influye en el desarrollo de esta y por lo tanto posiblemente en su existencia. En ese sentido intento siempre separar o proteger el hábitat de crecimiento o de desarrollo de esa idea para que pueda ser ella misma sin muchas condiciones y que llegue acabada y fiel a ella misma al mercado.

Todo un reto mantener las influencias al margen del proceso creativo en algunas disciplinas artísticas o creativas.

Porque es cierto que una de las características que parecen implícitas en un proceso creativo y de su concreción en una obra determinada es que requiere de la opinión o la valoración de un público para su existencia, o no, el autor puede sentirla y considerarla como tal sin público, aunque en ese caso no tiene vocación de transmitir nada.

Lo que si ocurre es lo que antes he comentado, y es que ese valor externo a la obra  que por otro lado la convierte en creación, es muy condicionante, y es también uno de los principales matices que hace de las actividades creativas contemporáneas en cualquier ámbito, una actividad  maravillosa y gratificante sin duda por un lado,  y por otra, está cargada de inseguridades y a la vez es una de las más difíciles de gestionar laboralmente.

Porque es cierto que para gustos no hay nada escrito.

La pregunta técnica sería:

¿ La producción artística o creativa depende del observador o del autor?

Posiblemente depende del autor su existencia, es decir sin autoría no hay obra, pero existir no significa que implique necesariamente la difusión que necesita una obra para que pueda ser apreciada, observada o valorada, porque el arte es comunicación y la creación normalmente es comunicativa.

Es decir si dices algo sin que alguien lo escuche,  ¿ Qué valor tiene ese mensaje?

Por lo tanto es correcto pensar que una obra creativa necesita de un cierto público para ser justamente eso una obra. Y la dificultad o condición añadida hoy en día es que muchas veces los elementos que llevan a cabo la difusión, promoción o por que no el mecenazgo de estas obras son agentes externos al autor y al público, con vida e intereses económicos propios.

Lo que esta claro es que incluso con internet, que ya en si es un medio, sin el poderoso medio o mediadores a veces no es posible transmitir la obra. Así muchas de ellas se quedan desgraciadamente por el camino como hojas de otoño, cuando en realidad muchas de ellas  podrían cambiar el aspecto o la forma de muchas de las cosas que nos rodean.

Para simplificar hablaríamos del conocido RECEPTOR, MEDIO y EMISOR.  Entre estos pilares se centra muchas veces el valor de la obra, y hoy en día muchas veces no nos engañemos la balanza se inclina hacia el poder del medio, más que al autor, y al público.

Otras veces, es la propia fuerza o autenticidad que transmite el Emisor / autor,  la razón suficiente o el motivo  que logra que  se desencadene todo el proceso, pero no garantiza que esta llegue al público objetivo. Este es también un tema muy intenso y actual a cerca del intrusismo que supone la actividad de un personaje creativo en otras disciplinas, situación que muchas veces es responsabilidad de las entidades empresariales que comercian con este tipo de marketing.

Por ello es natural que la acción de los medios vaya hacia esa línea, y últimamente los medios,  potencian el perfil del autor muchas veces para que este como figura valide su obra, sea cual sea.

Así que existen obras creativas indiscutibles aunque no lleguen a todos los públicos, y hay otras que se discuten justamente por que  son capaces de llegar a mucho público.

¿ Eso las hace menos obra?