Carta a una madre emprendedora, Barcelona 2014

 

Mi querida madre emprendedora se de ti por la escuela. Te veo cada mañana temprano y por la tarde a la salida del colegio que comparten nuestros hijos, a veces sólo a veces con tu pareja. Me gusta ver tu sonrisa cuando despides a tus hijos en la puerta y cuando alzas la mano para saludarme porque me ves, y siento tu complicidad porque hacemos cosas parecidas.

Creo haber oído que dejaste tu trabajo a tiempo completo, me parece bien, yo también lo hice. Es difícil compaginar la educación y la dedicación a nuestros hijos si lo queremos hacer con calidad o al menos priorizando nuestro tiempo por encima de otras responsabilidades.

Como todo es una opción, pero entiendo perfectamente que primaras esa parte de ti, de tu otra faceta profesional.

Déjame que aproveche la ocasión para decirte que sé cómo te sientes, conozco perfectamente como es tu día a día. Es intenso, dedicado, sin vacaciones, ni posibilidad de aplazamientos, con turnos de noche y de día, con imprevistos y sorpresas constantes. Es una actividad diaria que me consta la haces desde el amor, desde el respeto a sus tiempos de vida y con mucha atención en cada uno de los detalles que envuelven la vida de nuestros hijos en constante crecimiento.

Todo un proyecto de  desarrollo e innovación aplicadas, dos palabras muy empresariales.

Y sí, nuestra sociedad no es un lugar respetuoso para tomar esa decisión.

No importa que hacías , ni a que te dedicabas, la maternidad seguro ha cambiado tu forma de ver las cosas y especialmente tu profesión. Esa a la que le has dedicado tantas horas, esfuerzo e ilusiones. En cambio mientras tu cambiabas tu entorno seguía igual, y el paraguas social que nos envuelve sigue respondiendo a las mismas exigencias, horarios y dedicación laboral.

Está claro que de conciliación nada, no hace falta que hablemos más del tema, es mejor conocer la situación real en la que vivimos.

Se de tus cualidades como profesional, y seguro que ahora te has vuelto mucho más practica y resolutiva. Sabes que tiempo dedicarle a que, cuando puedes o no hacer una cosa, la efectividad como en tu día a día es una premisa importante y por ello celebro contigo y te invito a que seas madre por encima de todo.

En cuanto a lo que puedes hacer profesionalmente durante esta importante fase de tu vida;  Se creativa y confía en que tus capacidades personales se han duplicado y no esfumado. Eres la mejor emprendedora del mundo y  estas sobradamente preparada para aquello que quieras y decidas hacer. Enfoca bien tu proyecto, y decide si tiene que ver contigo como persona y haces algo que te complementa y llena, o porque no, si quieres una entrada de dinero independientemente de ti y de tu ya completo mundo.

Tomes la decisión que tomes estará bien y será la correcta, sólo llámala por su nombre.

Quería decirte que hay muchas personas que sienten lo mismo que tú, y que se encuentran en esa dicotomía, entre su profesión y la maternidad, o entre la maternidad y la economía de familia, en cualquier caso la palabra común en ambas es:

Maternidad, y para ello has de ser madre.

Quiero invitarte a construir una comunidad más femenina, más solidaria, mas sostenible que competitiva y mucho más relacionada con la familia. Se que eso es posible. Es un reto que tú y yo como madres profesionales podemos acometer con la ayuda de otras madres como nosotras cada una con nuestras especialidades, pero sin tener que justificarnos constantemente en eso que si sabemos que somos y que es nuestra prioridad.

Se puede ser madre y hacer lo que te gusta, se puede ser madre y ganar dinero, el como ya lo descubriremos juntas, el que es algo que debes descubrir tú, y sobretodo ser sincera contigo misma y confiar. El primer paso empieza por ti, por creerte que eso es posible, exista o no un modelo social como referencia. No renuncies a crear una nueva forma de vida  sino encuentras la manera de hacer que ambas realidades convivan.  Es importante aceptar que el modelo que tenemos no nos ayuda y ese es un principio de aceptación que nos debe tranquilizar y animar.

  Al final se trata de ser tú misma, y de confiar en tus capacidades.

También te invito a  cambiar las cosas, porque está claro que las cosas han de cambiar y tú puedes ser un buen motor de cambio.

Espero verte en la escuela, y me encantará hablar contigo de tu proyecto, de tus ideas seguro que podemos y puedes hacer grandes cosas con eso que tienes en la cabeza, te animo a que lo hagas, porque tu eres una gran emprendedora.

Q-asterisco Saludos Marta

PD:  Si substituyes en este texto la palabra maternidad por la palabra paternidad el resultado es muy parecido.