Las empresas y los proyectos son personas, y los miedos de un proyecto pertenecen a las personas y no al proyecto.

El proyecto sencillamente va o no va, así de simple.

Las cosas materiales no tienen sensaciones de angustia provocadas por la presencia de un peligro real o imaginario.

Lo que más me sorprende todavía hoy de este titular tan obvio con el tiempo que llevo en esto, es que muchas veces esos miedos ni siquiera son propios es decir de los emprendedores o de los promotores del proyecto, sino que en realidad son del entorno.Un familiar, un compañero de trabajo, un amigo o una noticia de televisión puede ser perfectamente la fuente,  y lo más sorprendente aun es que estamos creando un clima social bastante absurdo, donde está socialmente aceptado pasarnos los miedos los unos a los otros, y en cambio animar, sumar y aportar cosas a los demás, es considerado muchas veces por nuestra sociedad como cosas de aventureros, visionarios aunque también de descerebrados, e inconscientes.

Empecemos con una frase que no es mía, pero que lleva conmigo mucho tiempo.

Quien hace cosas le pasan cosas, quien no hace nada no le pasa nada.

Reconozcamos también que salir de nuestra zona de confort, ir hacia lo que no conocemos y plantearse escenarios nuevos es algo que conlleva incertidumbre, pero eso hacíamos  exactamente de forma innata cuando eramos niños, y lo hacíamos como si tuviéramos una red de seguridad, nos levantábamos y caminábamos una y otra vez, sin preocuparnos mucho.

¿ Éramos entonces inconscientes?

Cuando estoy con el proyecto de alguien y le oigo decir horas de trabajo después… porque no me quedo como estoy, porque voy a cambiar, o porque hacer todo esto.

Lo primero que detecto es que el miedo que me quiere transmitir no es suyo, porque hasta ese momento no se había manifestado. Durante horas había emoción, trabajo, visión e ilusión y de repente aparece esa expresión ambigua de duda.

Antes de abandonar, antes de ponerme a justificar todo lo que hemos hecho juntos hasta ese momento en el que surgió la desafortunada apreciación que lo paraliza todo y siembra la confusión, antes  de alabar lo que tenemos entre manos y sobretodo antes de tratar de convencer a nadie. Me paro y hago de espejo: ” OK, TODOS TENEMOS dudas, inseguridades y miedos” , pero la pregunta es ¿ Son Propios?, ¿Pertenecen a este tema en concreto? o proviene de otro lado.

Y atención a la respuesta, la mayoría de las veces,NO, no son del proyecto en si

Algunas veces pertenecen a otra dimensión personal del  mismo individuo y otras ( muchas ) no son de la persona en si.

Cuando una persona sin haber hecho más que trabajar, imaginar y soñar le empiezan a asaltar este tipo de dudas, es el momento idóneo para que se pregunte que quiere realmente, y es ese el momento justo para que se conecte e interiorice sus deseos y objetivos, y no posponerlo nunca para cuando la fase del proyecto se adentre en la zona de  invertir dinero, porque una duda no resuelta en la base de un proyecto permanece en él, y lo mina.

Es así, las dudas hay que afrontarlas y ponerles nombre y sobretodo AMIGOS de los emprendedores, ser pacientes y por favor contener las intervenciones en relación a los propios miedos, o al menos reconocer que lo son y compartirlos, os sorprenderá lo enriquecedor que puede llegar a ser compartir esas cosas. Las opiniones que no están  dentro del proyecto, en contacto directo con él  son generalmente gratuitas y sino aportan datos relevantes del sector, experiencia relacionada, información contrastada de consumo, y no vale tengo un amigo de un amigo que le paso… seamos  generosos y pensemos en ellos y en sus proyectos y no en nosotros y nuestras experiencias.

Una buena planificación de proyecto, por eso entre otras razones cree el método de gestión , ya te ofrece bastantes resortes en los que tomar decisiones con calma, perspectivas para saber si seguir o no adelante, pero de una forma fluida con datos, ejemplos y señales, con calma y control. Lo importante es que para gestionar correctamente, uno ha de estar en posición positiva, abierto, despejado y dispuesto a ver la oportunidad.

Un YO acongojado, escondido y alarmado,tiene una mala disposición para que las cosas salgan bien. Las personas que reconocemos con éxito profesional y personal también han planificado, contrastado y tomado decisiones que les han llevado hasta donde están, y seguro también que han tenido dudas como todos.

Dedicado a Marta C.