Decir que me encanta Pablo es austero y comedido. Para mi es uno de los mejores oradores y rápido pensadores que conozco, y de eso ya hace mucho tiempo. Un tipo como dicen los argentinos extremadamente brillante en el intento de conocer el universo del carácter y las reacciones humanas, a veces demasiado simples.

Una charla con él, ahora en videoconferencia porque nos separa un oceano tan solo de agua, te permite reflexionar, poner la atención sobre aquello que uno tiene, pero que no se manifiesta, y que es siempre una oportunidad de cambio.

Aún no se si es mejor escucharlo o dialogar con él, porque uno llega a un punto de auto-conocimiento casi obligado debido a que su retórica y su mensaje te llega a calar profundo, y sino vean las muchas sesiones TED de incondicionales que tiene en la red.

De algún modo a mi personalmente siento que me induce a hacerme preguntas sin que en realidad las haya formulado, un fenómeno poco habitual de genialidad compartida.

Llevo muchos dias investigando otras metodologías para aprender y complementar mi contenido. Busco nuevas maneras o caminos que me ayuden a facilitar los proyectos de las personas en su faceta profesional , aunque irremediablamente constato que pasamos muchas veces al campo más personal donde yo con sinceridad no me siento ninguna experta para con los demás, y si para conmigo misma ( o lo intento 😉 )

Desde un principio era sabedora de esta realidad pero me plantee sencillamente no abordarlo, aunque es cierto que cuanto más camino, más se manifiesta que ambas esferas de nuestra vida estan intrinsicamente unidas.  Es indudable que una lleva a la otra y vicerversa porque evidentemente o mejor dicho esencialmente ambas dimensiones pertenecen a la misma persona. Ayer le pregunté esperanzada a mi gran amigo algo que no había pensado antes, si estaba desarrollando un método propio, y hoy se porque, seguramente para poder facilitarme este punto personal de los proyectos que tanta importancia tienen y que yo no abarco como me gustaría. Si existe esa posibilidad esperaré, porque su modo de mirar me en-CAJA esencialmente.

¿Qué valoro yo en su forma de conocimiento compartido?

Pues esencialmente su capacidad de empatía, porque es tal su conexión como orador y con quien le escucha, y no lo digo tan solo en primera persona que es evidente que la hay, sino porque le he visto mantener el silencio a un auditorio, mientras el público presente estaba pendiente de la siguiente frase que vaya a decir para “surfear” sus emociones en ella. Le he visto hacer preguntas a un auditorio al aire como si salpicara agua y cada gota se convirtiera en una posible reflexión compartida pero totalmente personal. Creo que la mejor forma de entenderlo  es ver alguna de sus conferencias.

Se trata de que uno conecte consigo mismo, y eso es muy importante cuando te decides a empreder algo en el ámbito profesional. Estoy  segura que en ese aspecto me aventaja, y digo aventaja no solo por su sólida experiencia sino porque sencillamente lo se. Sigo su estela de reflexión vital hace mucho y pase el tiempo que pase, el diálogo que dejamos a mitad sin ser así porque no hay pretensión de finalizar nada, sigue allí intacto y enriquecido, para seguir con algún capítulo más de aprendizaje compartido con una continuidad asombrosa, así de simple, así de sencillo.

Y para mi reconozco en una revelación tardía,  lo sencillo tiene hoy mucho más sentido que otra cosa.

Yo sigo con mi método operativo, pero siguiendo con el tema y para poner un ejemplo práctico, el otro día en un grupo de emprendedores en el que me incluí para aprender el método CANVAS,  fue de gran utilidad, incluso en la valoración comparativa y constructiva . Cuando de una forma natural sentí y escogí el proyecto con el que quería desarrollar mi método ese día de entre los que allí presentes, significativamente esa elección intuitiva me ofreció un dato muy importante. Porque aun con mi intención natural de concreción que tiene el método, la persona en cuestión tenia muchas dudas a cerca de aquello que quería hacer. De alguna manera intuí que escoger trabajar una de ellas le llevaría a encontrar la respuesta a cerca de aquello que quería empreder.

Pero eso es más una intuición que una suposición y además valorando practcamente supone mucho trabajo.  Lo que de nuevo me lleva a pensar como hago a menudo últimamente, que hay un paso previo al hecho de gestionar un proyecto, que se trata de saber o encontrar  la conexión de la persona con aquello que hace, vamos con uno mismo.

Así que de alguna forma me gustaría aprender no tanto desarrollar una metodología de conexión que sirva de precedente a una gestión de proyecto, sino aplicar una temática con la que me sienta cómoda y que permita abordar al mismo tiempo la importancia de ese aspecto del crecimiento personal que tiene los proyectos profesionales.

Gracias como siempre por tu inestimable ayuda a mi formación, una formación que me brindas gratuita, libre, bidireccional, enriquecedora  que no necesita diploma, ni horas de visita  sino agilidad mental, agradecimiento, respeto y conexión, eso define a un buen método.