Nuestras particularidades nos separan, somos un país que creamos identidades para separarnos de los demás, para sentirnos especiales y diferentes… y la vida va en otra dirección.

Hombres o mujeres, catalanes o españoles, de Sarria o del Besos, del Madrid o del Atlético, inmigrante o… y así nos va.

¿ Cómo vamos a construir o mantener una hermosa sociedad llena de matices que abre el abanico de posibilidades que necesita el mercado, la cultura y la vida sinos encerramos en nuestras propias identidades y excluimos las otras?

No hace falta que las entendamos, que sería ideal, solo que las respetemos.

Y esto no solo pasa aquí, está pasando en algunas partes del mundo. El Señor que bajo mi punto de vista tiene el perfil, la estética y el discurso  menos “americano” que yo conozco, es decir que es fruto de la inmigración histórica de un continente a otro, esta haciendo cosas “asombrosas” por no entrar en matices, y me pregunto a quien le interesa.

¿Quién hay detrás de Trump? A parte del miedo, el fanatismo y este creciente espíritu reduccionista que nos invade y que va en contra de lo esencial que es la cooperación y el concepto sociedad.

Creo que ya lo se, hay un concepto separatista mayor de todos los que he nombrado y los que me he dejado, y e:

Rico o Pobre.

Y teniendo en cuenta que el concepto DINERO, nos los hemos inventado también nosotros, lo que siento es que los que lo tienen y manejan la riqueza de los pobres, muchas veces también solo los mismos que fomentan todas estas diferencias que son tan productivas, o que creen tan productivas, porque que dan dinero, pero no dan la felicidad, y no me refiero a la individual sino a la del Planeta.

Sino empezamos a sentir que todos somos y formamos parte de un todo, y no en forma filosófica y espiritual, sino en forma económica, social, personal, de equipo, en los proyectos, en las inversiones… esto no va a ningún sitio.

Cada vez que vivo más, entiendo que mi identidad es mía, que no me la da el otro, que yo me siento así o asa, desde dentro y que no puedo imponerla, ni convencer a nadie de ello, que lo máximo que puedo hacer es brillar por mi misma y enseñarle al otro lo que el no ve, por la razón que sea, y aceptar con agrado lo que él me puede enseñar, porque por la razón que sea yo no veo: eso enriquece.

Todos queremos sentirnos formar parte de algo, la soledad, el aislamiento es difícil para el ser humano, porque forma parte de un todo, y seguir por el camino de la discriminación sea cual sea, nos hará ser parte de NADA: