Podríamos definir a los influencers como personas con gran presencia y credibilidad en redes sociales gracias a su conocimiento en cierto sector, algo que como las abejas a la miel atrae a las grandes marcas.

(C2C) Consumers to Consumers.

También podría definirse de forma coloquial como personas con poder mediático y por lo tanto influyentes, de ahí el nombre, para un colectivo que necesita de algún modo referentes. Otro tema que subyace de este grupo de tendencia es la base de esa fuerza mediática y la importancia del medio donde se da, actualmente la figura del influencer tiene mucho sentido en Internet y en  las redes sociales.

Me gustaría abrir un debate sobre calidad y cantidad.

En mi libro de metodología de la gestión creativa muy a menudo prefiero utilizar sencillamente el perfil de consumidor que el de profesional para opinar, porque es una posición  más cómoda que compartimos y conocemos todos desde nuestra actividad como relajados ( mas o menos)  consumidores de cualquier cosa que nos guste o que necesitemos, y también porque es mucho más permisiva y sobretodo cómoda que una opinión profesional.

Hoy las opiniones de los consumidores cuentan y ese es un nuevo valor al alza.

Todos tenemos una opinión de nuestro mundo y podemos disponer de una manera cercana y fácil de comunicarla a nuestro entorno más próximo y también efectivamente por la red y darle relevancia, que es de lo que tratan los influencers.

Gracias a eso las empresas miran mucho más lo que hacen y ahí esta el cambio.

Quien llega hoy a la categoría de influencer  lo hace por medio de una herramienta rápida, global y muy potente, practicamente gratuita, y prefiero no profundizar en el verdadero poder que realmente están acumulando los protagonista o reyes de la RED.

La cuestión es que estas personas lo hacen normalmente de forma muy diferente de como otros profesionales seguramente más cercanos a mi generación ha realizado su curriculum o su carrera profesional para conseguir status o credibilidad en el mundo al que pertenecen.

Ahora gracias a ese nuevo medio se puede acceder a una opinión de prestigio por méritos y trabajo propio, de forma más rápida y efectiva, acercando la oportunidad a la posibilidad ,y posiblemente siendo uno mismo sin muchas más pretensiones. De esta forma uno está más cerca de la oportunidad, está más en el presente y por lo tanto más en contacto con el futuro.

Evidentemente tiene una posición más ligera y conectada con hoy, mucho más que si uno lo hace desde lo que ha hecho o no en el pasado, una de las nuevas reglas de la nueva sociedad tecnológica.