Solo tienes que creértelo, y créeme puedes hacer lo que te propongas.

Te levantas por la mañana, y decides emprender otro día más, pero ya con la introducción y el modo en que lo estoy describiendo, sientes que no vas del todo bien. Pero te levantas, vas a dejar a tu hijo a la escuela, y notas que no estás en la mejor forma que deberías, y vas.  Y en camino sonríes a todo el que te encuentras, saludas y das los buenos días, y como por arte de magia ves como recuperas el poder de tu día, lo coges por las riendas y vuelves a emprender eso que quieres hacer.

Eso es lo que te digo durante 100 hojas, en la segunda edición de Emprender en femenino,  bueno eso y muchas cosas más,  como que disfrutes de la oportunidad de ser y hacer, y no al  revés, porque si tu deseo es verdadero, conseguirás que se cumpla.

Y con el primero que tendrás que verte las caras es contigo mismo, porque posiblemente boicotearás a la primera dificultad tu sueño, y tenderás a culpar a la crisis y al mundo, y no será así, hay que tener valor, y mucho amor propio para seguir por camino que uno emprende una y otra vez, con coherencia, y constancia sin cambiar de rumbo porque vemos en las dificultades tormentas cuando a veces son dos gotas de agua que si lo miras bien refrescan: eso es emprender.

Lee mi libro, te gustará y si eres hombre, no hagas como muchos de mis amigos que me dicen, ¿…en femenino?. Me conocen perfectamente y saben que trabajando he sido y soy muy masculina, pero ese es y ha sido mi gran transformación, y he cambiado muchos de mis trajes por otro, el que llevo ahora, en el que la maternidad ha tenido mucho que ver.

Mi madre, lo ha leído, y creedme es una gran crítica siempre dice lo que piensa y eso la honra, con su edad y su trayectoria profesional, mi hermana y yo valoramos profesionalmente esa capacidad crítica que nos ayuda a ser mejores cada dia, y ella me ha dicho:

¡Marta, es muy bueno!

Y eso me ha dado también ánimos a seguir, porque antes me hubiera dado vergüenza reconocer que para mi esa opinión es una de las más importantes que hay en mi vida, o a cuantos ejecutivos conoces en la City de Londres que crees que harían una confesión así, y admito que incluso en otras épocas de mi vida no me habría atrevido a ser yo misma.

Reconozcamos que lo más esencial, básico y bonito de nuestras vidas lo hemos ido apartando de nuestra profesión, alejado en post de unos perfiles, fríos y calculadores que a veces parecen que no sienten nada.

Esta es la segunda auto-edición de mi libro, y explica cual es  la mejor actitud que necesitamos para emprender aquello en lo que uno cree, te ofrezco 1000 fórmulas para que hagas lo más importante:

Preguntarte 1000 veces si eso que persigues es lo que quieres realmente hacer, si es así llegará cuando menos te lo esperes.