Para querer contestar esa pregunta seguramente has de encontrarte en alguna situación donde la línea entre lo que tú opinas y lo que opina la persona que paga sea divergente.

Seguramente además depende del país en el que te encuentres las condiciones para solucionar esa disconformidad serán de una forma determinada u otra, y dependiendo de las personas implicadas también.

He vivido suficientes contextos profesionales para saber que no es lo mismo este tipo de relación en un país que en otro, y que simplemente el contexto laboral condiciona de manera genérica este tipo de transacciones de una particular. Pero básicamente respondiendo a la pregunta que encabeza este artículo, en toda relación cliente-proveedor no hay nadie que tenga el poder de ninguna verdad, de modo que concretamente  en la sociedad en que vivimos podríamos afirmar sin tapujos que…

No, que el que paga no tiene siempre razón, aunque seguramente si tiene el poder de pagar o no según le parezca.

Para evitar situaciones complicadas especialmente para un emprendedor o freelance y mantener en equilibrio esa relación en un proyecto donde existe esa relación proveedor-cliente, se pueden hacer algunas cosas. La primera es intentar dejar las cosas lo más claras posibles al principio y tomarse el tiempo necesario para no dejar o sobreentender conceptos que uno considera importantes especialmente en materia de

El dinero, el tiempo y las expectativas.

Empezaré por las expectativas para poner el foco en una de las cosas más importantes en un proyecto, SABER LO QUE LA PERSONA QUIERE.

Pero empezaré por la persona correcta TU, aquí entramos otra vez en un montón de tópicos  sociales, como el mal entendido concepto de egoísmo cuando uno piensa en si mismo, pero ya sabemos o conviene  sabes después de muchas lecciones de crecimiento personal que la FIDELIDAD a uno mismo es imprescindible para todo lo que emprendemos.

Así que la pregunta es QUE QUIERES TU DE ESE PROYECTO y que aceptas de forma personal cuando dices que SI quieres hacerlo. Las respuestas pueden ser muchas, POR DINERO, sería la respuesta PRIMARIA de cualquier transacción comercial, pero hay muchas otras como por PRESTIGIO, por hacer un FAVOR, por COLABORAR, por FORMAR parte DE y otras menos provechosas como, por que no crees que tengas otras ALTERNATIVAS, porque ya te está bien, porque no TIENES NADA MAS, porque no sabes decir que NO…

Así que en cualquier caso, se fiel a ti mismo y responde realmente porque aceptas hacer esa parte de esa relación laboral en concreto. Si la respuesta es la primera, por una compensación económica exclusivamente, no pasa nada y valora seguidamente que dejaras de hacer para aceptar ese encargo, pero esencial entonces sobretodo asegúrate que recibirás lo que quieres EL DINERO a cambio.

Ahora la otra pregunta es saber que quiere la otra PERSONA (el cliente) y a cambio de que te ofrecerá ese dinero. Para esa pregunta tomate tu tiempo, y no empieces a trabajar hasta que la tengas clara.

Una vez sepas que quiere el otro, o sepas que NO SABE LO QUE QUIERE, si aceptas trabajar para alguien que no sabe exactamente lo que quiere, estipula esa realidad en un contrato y valora el perfil de tu interlocutor en términos de confianza, control, seguridad… Porque  muchas veces una persona encarga a otra lo que no sabe hacer, pero eso no significa que deje a la otra persona el control de esa realización, y lo que probablemente ocurra es que si tu eres una persona muy profesional, mientras estés desarrollando ese proyecto, la otra persona irá creciendo contigo, entonces es muy IMPORTANTE que acotes el factor TIEMPO, porque es uno de los más importantes valores para la gestión de un FREELANCE y de la inversión de su tiempo en los distintos PROYECTOS.

Todo este tramite que puede durar segundos o días, se ha de hacer antes de empezar nada, para evitar como ya hemos visto discrepancias en materia de dinero, tiempo y expectativas. Déjalo claro tantas veces como haga falta, intenta que todo lo que prevés quede dicho al principio porque durante un recorrido compartido las cosas se olvidan de forma selectiva por un simple concepto de supervivencia.