Los valores son los pilares de una relación profesional.

La empresa, los proyectos los hacen personas….

Cuanto más claro sea el previo de una negociación o colaboración mejor, no pidas claridad sino la ofreces…

Hablo muchas veces de como es bailar en una relación profesional, como puedes coordinar el movimiento de dos o más personas para que todo esté sincronizado y  para que el efecto multiplicador de las capacidades de estas enriquezcan un proyecto sin pisarse. Y el tiempo compartido o invertido  es evidentemente uno de los muchos valores que comparten las personas que tiene la capacidad de visión compartida empresarial.

Esas personas tienen claro que todo lo que aportan es para sumar y para mejorar eso que hacen sin intereses encubiertos, sin competencias desleales y sin miedos, es también  obviamente un tema de auto-confianza y de claridad.

En el otro lado de esta afirmación, es decir el caso opuesto, está el “juego del Montón”  que describe la reunión de egos, individualidades, miedos e inseguridad, mucho peor si se esconden detrás de actitudes corteses, eufemismo y otras formas de no-comunicación y colaboración, donde incluso a veces uno ya no sabe donde navega.

Cuando eso ocurre los pilares de un proyecto se debilitan , muchas veces para luego quebrarse  en una reunión de un lúnes cualquiera, porque no hay base que sostenga.

Es posible que esta valoración sea muy germánica, pero también lo es que esa cultura parece despuntar en muchas áreas, así que un poco de claridad en aquello que emprendemos seguro que ayuda y mejora a lo incierto.

Aporto sinónimos de incierto= falso, inseguro, dudoso, problemático, aleatorio, eventual, impreciso, borroso, vago, ignorado, desconocido, vacilante, titubeante.

Una de las cosas que más me caracteriza profesionalmente hablado es mi  inmediatez , lo hablo en el libro, y es también algo que me cuesta sea  entendido por algunas personas o perfiles en entornos laborales,  porque a veces al intuir y concluir cosas de forma rápida parece que uno arrolle a los demás, aunque el término no me guste, si lo utilizo por alusión a un caso reciente o al famoso episodio de los pistachos, del que hablo como ejemplo en todas las ocasiones de reunión que surgen.

Yo prefiero y considero apasionante de los proyectos poder BAILAR con los demás en tiempos compartidos, creo que ese es un valor diferenciador de equipo que puede llevar un proyecto al éxito.

Una buena metáfora visual podría ofrecer la la visión de  la composición de un tren, veamos:  Hay una maquina locomotora y diferentes vagones , ¿Si?, incluso a veces hay a una maquina locomotora en cada extremo, que en un determinado trayecto hace las veces de vagón y se deja arrastrar, y en otras hace las veces de pieza propulsora.  No hay jerarquía en el conjunto solo coordinación, y el tren  funciona con todas las partes de forma acorde, una locomotora no serviría de mucho sola y unos vagones solos tampoco. Simplemente funciona cada pieza , cada una de ellas  en su ámbito de importancia y todo el conjunto conforma el tren, un estupendo medio de locomoción compartido.

¿ Lo has visto?

No sólo es un tema de direcciones y de intereses contrapuestos sino de como se combinan estos entre sí.  El tiempo es aquello que atesoramos en nuestra vida, y que concretamente invertimos y compartimos todas las personas que se unen por alguna razón para contribuir o compartir un proyecto. Así que se vuelve algo imprescindible para gestionar, para comunicar. Se ciertamente que el tiempo compartido de un proyecto es un valor que debe siempre contraponerse  dentro de un grupo, es decir cuando colaboras en un proyecto se juntan montones de opiniones y visiones del tiempo diferentes, sino se alinea, acompasan o van al mismo ritmo… es fácil que te pises o que sin querer pises.

Y eso no solo pasa a nivel personal, sino que impide una buena dinámica de la gestión de las diferentes actividades.

La variable a despejar en una ecuación de conflicto de tiempo proyectual son varias, la desconfianza y la imprecisión de los mensajes que emitimos es un buen método para evitar confrontaciones y para en todo momento tener actualizado nuestro reloj vital. Luego también dicen que las prisas no  son buenas, que el estrés no ayuda… seguramente todo ello solo son síntomas de un mal planteamiento de base.

Más que una herramienta de control del tiempo empresarial lo que yo siempre recomiendo es sinceridad y comunicación, que empieza por uno mismo y evita considerablemente males entendidos, sorpresas, o expectativas de aquello que nosotros o los demás  esperamos, de lo que queremos y para cuando.

Feliz disfrute de tu tiempo