Este artículo persigue romper el tópico social que entiende, que lucrarse con algo que a uno le gusta no es alcanzable.

Y aunque parezca extraño, es algo con lo que habitualmente por desgracia nos encontramos en nuestro entorno más cercano, y cuando oímos de un caso de éxito, donde la pasión hacia algo se convierte en un negocio, esa noticia nos impacta, e incluso a veces despierta recelo.

Así es, algo que te gusta puede realmente ser un modelo de negocio, trabajo o profesión.

Si te ilusiona o te gusta algo, ¿Cómo no va a ser ese motivo suficiente de éxito?

Una pasión puede ser sin duda un perfecto punto de partida para crear un estilo de vida, y perfectamente viable dedicarte a ello para recibir una retribución a cambio. De hecho bajo mi punto de vista no hay mejor punto de inicio que ese, aunque seguro y obvio existen otras muchas formas de empezar.

Ahora la pregunta importante es, saber si ese deseo es verdadero, y si está conectado realmente contigo.

Si algo te gusta, ese puede ser tu modo de vida, como también lo es ganarse la vida con algo independientemente o ajeno a uno mismo. Ambas opciones son muy válidas, lo realmente importante es que a cada una se le llame por su nombre, y no llevarse a engaño.

A veces sucede con más frecuencia de lo normal, que los proyectos que emprenden algunas personas, en realidad se tratan de una búsqueda personal a otro nivel, y pertenecen a otra dimensión.

En esos casos lo importante es intentar conectar con nuestras emociones y sentimientos, porque el factor de importancia principal por el que tomamos un camino, trasciende entonces al proyecto en si mismo, y no es posible abstraer conclusiones claras, ya no es tan solo un objetivo empresarial, y es necesario centrarse en la persona misma y en su estado emocional y personal para entender que ocurre.

Hay que intentar en la medida que podamos, saber lo que uno quiere realmente,  antes de emprender un camino emprendedor con búsqueda de resultados empresariales

Pero muchas veces ese análisis no se hace en el momento adecuado, justo al principio de embarcarse en una aventura empresarial, a veces porque nos engañamos nosotros mismos, y otras porque nos concienciamos de que no hay otra opción, y SIEMPRE, hay una alternativa a un error, UN ACIERTO.

¿En que momento es algo un acierto o un error?

Pues como otras muchas facetas de la vida, caminando, por ello todo el modelo de gestión de proyectos que he creado tiene siempre en cuenta en primer lugar a la persona, y ofrece la posibilidad continuada de planterase lo que estas haciendo. A veces lo que cosideramos que nos gusta, no es porque lo conozcamos, sino justamente lo contrario porque lo desconocemos y preconcebimos ideas que más tarde nos sorprenden.

Para ello, una regla mágica que lo arregla todo, ACEPTAR.

Aceptar que nos podemos equivocar y rectificar, eso es un acierto. Normalmente no escogemos estudiar lo que nos gusta, por lo tanto al finalizar nuestros estudios muchas veces ya estamos en el carril equivocado, y la mejor manera siempre para evitar este tipo de cosas es preguntarse, que quiero y que me gusta. Dos productivas cuestiones que nos ayudan a conocernos mejor.

Cuando uno se conoce bien, descubre su talento.

Talento es tambien sinónimo de clarividencia, así que de la mano de tus capacidades y con luz, es perfectamente posible hallar algo que hacer de lo que te gusta.

Artículo original Publicado el: 16 Jun de 2014 @ 13:33