Si uno supiera lo que va a suceder mañana, tal vez el valor de hacer o decidir hacer algo sería muy distinto. Es una frase muy típica del ámbito personal, una reflexión para la vida pero también es un mensaje de aliento para los que deciden emprender un camino profesional diferente.

Yo me acuerdo una y otra vez del  discurso en 1997 de Steve Jobs en Stanford para darle fuerza y ponerle una imágen a este pensamiento, porque él lo explica perfectamente bien con esa teoria de unir puntos, o sucesos que ocurren cuando uno emprende un camino, episodios que se van sucediendo de forma inusual, tal vez sin mucho sentido aparente en el momento que se dan, pero con perspectiva y con una mirada global de conjunto tienen el valor de ser la base de aquello que estamos haciendo.

Emprender es hacer algo diferente, y lo diferente es considerado muchas veces como algo raro, porque necesita tiempo para aquellos que ven las cosas de otra forma. A veces temporalmente una característica de nuevo necesita madurar para formar parte de algunas de las realidades el mercado.

El mercado o lo que nos rodea en general no está enclavado basicamente en la innovación, en el futuro. Seguramente son mejoras y buenas ofertas que responden a años de trabajo y de investigación en el mejor de los casos, y en otros a valores de mercado menos sostenibles.

Y entonces alguien tiene una idea y quiere colocarla a la vista de los demás, para compartirla , para convertirla en un negocio y en el mejor de los casos en una forma de vida.

Entonces también vienen entre muchas cosas positivas, los condicionantes, los obstáculos, los miedos, los fracasos, las preocupaciones… pero todos ellos forman parte no solo del hecho de emprender sino también del resultado. Aunque no hay una brújula que nos indique lo cerca que estamos de nuestro objetivo, el camino es parte de él, y creer en nosotros, entender los errores como una parte muy poderosa del crecimiento es una verdadera actitud de emprendedor, de alguien capaz de cambiar las cosas y de vivir el momento, porque en ese justo instante ocurren cosas si uno tiene la mirada puesta a favor.

No hay formulas mágicas para emprender negocios innovadores, solo saberse preparado para ello y ser muy flexible a los cambios y a los sucesos que se vayan dando.

Con perspectiva será muy fácil unir esos puntos que decía Jobs, porque en él se daba claramente esa actitud y esa actitud se trasmitía en aquello que emprendía.

Un buen consejo trabaja con los  mejores, apuesta y confía en los que te acompañan en el camino y apuesta por tu intuición.