Cartel_taller_de_gestión_weParecen dos palabras obvias que no necesitan aclaración, y lo son, pero juntas además adquieren otra dimensión ya que mutuamente condicionan su significado.

Creatividad – inventiva, imaginación

Valores – mérito, utilidad, interés, atractivo, importancia, beneficio (* entre otras)

Para mi además marcan una clara bidireccionalidad en relación a su importancia cuando se trata de una actividad creativa.Desde el punto de vista de la creatividad y desde el de los valores conforman un binomio o porque no, una fórmula personal para mí indisoluble. Yo no considero la creatividad sin valores, eso será alguna otra cosa pero tendrá otro nombre.

¿ Se te ocurre alguno?

Lo más apasionante de un proyecto propio profesional, es que tú marcas tus interés y  tus valores, es decir ejerces la  responsabilidad del modo en el que haces las cosas, y eso es muy motivador y libre. En cambio sucede que cuando tu creatividad está dedicada a la empresa de otro, osea trabajas por cuenta ajena, mantener los valores de tu creatividad es cuestión de algo más, lo sé por experiencia propia pero sobretodo por haber tenido siempre contacto con el colectivo creativo dentro de una estructura empresarial, al final ese ha sido muchas veces mi cometido, velar por la creatividad de una compañía.

Aunque la cuestión en realidad radica en uno mismo y en el criterio que emplea cuando uno hace  individualmente las cosas. He visto muchos oasis en empresas donde se ha intentado proteger la creatividad de otras áreas igualmente importantes en el funcionamiento empresarial, para que la creatividad estuviera lo menos condicionada posible, pero también he conocido la dificultad de esas mismas áreas en el intento de realizar sus actividades. En esos casos ya no hablamos de la creatividad de las personas o diseñadores sino de la creatividad de un colectivo, aunque con nombre de empresa, y sobretodo percibida en el mercado con el nombre de esa empresa.

Al final es bastante sencillo,  la respuesta última la tiene siempre uno mismo, y bajo mi punto de vista la creatividad no está exenta de esa responsabilidad sea cual sea el entorno, y sí, el entorno influye. Hemos comentado a menudo que en una actividad creativa hay mucha parte personal de cada uno de nosotros, interviene el ego, si consideramos el significado griego de la palabra ego, porque es muy posible invertir el yo ( auto-estima) en una tarea creadora . Este tema es mucho más extenso porque entramos en el mundo de las personalidades creativas que  merecen un tratamiento aparte.

La cuestión de los valores y la creatividad, es como se gestiona y se relacionan estas  dentro de una estructura o en uno proyecto personal creativo, y mi idea es que se hace desde dentro hacia afuera, es decir desde la persona y su interior hacia el exterior. Un buen gestor, mediador, director de un proyecto creativo debe conocer muy bien esa regla, y aprender a valorar no solo la obra sino el que la realiza.

Conociendo a las personas, conocemos sus obras.

Aunque esa regla es generalista y muy aplicable por ejemplo al Arte, aquí me refiero concretamente a la creatividad en el mercado laboral, y a la creatividad que desata proyectos para construir empresas, productos o servicios.

Cuando entiendes la figura de quien crea, entiendes mejor lo que hace, y en términos relacionales cuando se trata de colectividad empeñada en la creatividad es muy importante ese dato. Normalmente la distancia entre lo que hace un creativo y el creativo es mucho más corta que en otra disciplina donde no hay una intervención tan profunda de uno mismo con aquello que hace.

Por eso los valores de las personas son tan importantes de entender y gestionar en esta tipología de proyectos.

En cuanto a la naturaleza de esos valores, ese es tema aparte, y es una de las variables que condiciona enormemente como hemos dicho la creatividad. De valores con acuerdo o no entendemos todos, y es un diálogo perfectamente aceptable dentro de un proceso creativo, a mi parecer  el único punto insalvable es cuando no coinciden los valores propios con la persona, es decir que uno no es lo que dice ser.