Hay muchas formas de clasificar productos, servicios o experiencias, se pueden organizar desde muchos primas diversos, económicos, sociales … Clasificaciones que hacen referencia al beneficio, al precio, al target … Pero hay una imprescindible para mi, que aun siendo evidente para todos, pasa a menudo desapercibida especialmente para el consumidor final, porque apela a algo tan esencial como nuestros recelos.

Productos, servicios o experiencias que dan seguridad, y productos, servicios o experiencias que dan miedo.

Pongámos un ejemplo muy sencillo: seguros, pólizas podrían ser parte del segundo grupo, y cuentas bancarias, airbags por ejemplo del primero.

Pero en realidad es mucho más profundo, porque ambos términos son prácticamente lo mismo, uno necesita seguridad para hacer frente al miedo, y el otro ante el miedo necesita seguridad. Sin embargo el modo en que utilices el discurso y como hagas la transacción comercial, es totalmente diferente.

Otro ejemplo; Con los años que llevo en el mundo de Internet, que hace ya unos cuantos, hubo una valoración explosiva muy al principio de los “ofertadores” de expertis en el nuevo canal, que afloraron como churros vendiendo a los agentes empresariales activos de por aquel entonces soluciones para tener una web y estar en línea.

El canal online irrumpió en nuestras vidas, y en muchos sectores como una ola gigante, se sintió de forma muy general que debías afrontar la situación comprando una tabla de surf con urgencia, mientras muchos no sabían ni donde estaba el mar.

Era una actividad que no tenia una presencia actualizada en la formación profesional por aquel entonces, ningún licenciado estaba actualizado para un mundo que tenía una velocidad vertiginosa propia, y que gracias al medio fomentó las actividades auto-didácticas, pero que del mismo modo fomentó que cualquier experto te podía no solucionar realmente tus necesidades, porque estas requieren sobertodo perspectiva y estrategia, no extintores.

En mi caso, me obligo a conocer, ponerme al dia, y aprender en vez de mirar a otro lado, posiblemente porque como me cogió en plena maternidad, supuso para mi una oportunidad de disfrutar de una ventana al mundo mientras estaba criando a mi hijo, y así me convertí en una experta en e-commerce, wordpress y redes (* aunque para estas últimas he necesitado algo más de tiempo.)

Total que de vuelta al mundo empresarial, detecté una cosa que me sorprendió mucho. El poder tan impactante que ese factor miedo había hecho crecer a muchas de las empresas del sector tecnológico. Y yo que me alegre mucho por ello, también sentí más satisfacción aun por en detectar,  y cada día más, un colectivo más silenciosoy menos evidente de profesionales que trabajan esa perspectiva en sentido contrario, es decir:

¿Qué pasa con los profesionales que dan soluciones sin apelar al miedo?

Aquellos profesionales, que por su naturaleza y muchas veces en contra de su propio beneficio, dan respuesta siempre que pueden a todas y cada una de las oportunidades que le da el mercado en relación a su profesión o actividad. Y no dejemos de considerar que las oportunidades que ofrece el mercado son las que son, y los años también.

Y lo que siento, es que seguramente no son tan ricos económicamente como otros, al menos en términos generales, pero que son seres satisfechos, completos y muy consecuentes con sus valores humanos, y eso no tiene precio.

Dejarme hacer un inciso;  ahora que la política más que nunca vende miedo, crispación y conflicto, muchas veces desgraciadamente para encubrir otras cosas peores como abusos de todo tipo, y encima apelar a las leyes, a las normas para justificar que nos da mucho miedo confiar en nosotros mismos, que si tienes una visión rica de las cosas,  eso te separa o puede separarte de la mayoría ( otra palabra muy extendida y manipulada últimamente), porque existe, hay, una gran mayoria de personas que vive permanentemente en el miedo, aunque no quieran, porque hay mucho interés  en mantener esa lacra tan rentable entre nosotros, y porque no decirlo porque hay muchas personas que les gusta depender de otros, aunque esa sea otra cuestión…

En cambio, como en todo ecosistema natural, hay otros muchos que buscan ayudar, solucionar… son seres libres que les gusta su propia libertad y la de los demás, por ello prefieren otro tipo de habitat y se empeñan en darles alas al otro para que vuelen con ellos, en vez de enjaularlos...esos son de los míos.

Profesionales que venden, si pero que con su profesionalidad te ayudan a encontrar la seguridad por ti mismo, y sobretodo que no apelan a tus miedos para justificar su trabajo, porque estos ( los miedos)  son los que frenan la autonomía de cualquiera de nosotros y obstaculizan la capacidad própia de buscar tus nuevas alternativas.

Las sociedades no estan potenciando hombre y mujeres libres,  porque no les interesa, creen que no podrán controlar a las personas, y señores a las personas no se las puede controlar, se puede intentar hacerlo, pero su naturaleza (*sino la anulas) es de pura supervivencia.

A estos, los profesionales cargados de experiencia que quieren compartir, déjalos que hagan, siéntate y disfruta con ellos, porque cuando te los encuentres, y se vayan te habrán dejado un gran legado, solo y si tu quieres aprender, y luego a otra cosa MARIPOSA

Eso se llama generosidad, y si también es rentable.