En realidad el verdadero significado de esta frase bajo mi punto de vista es ” yo no puedo emprender por ti.”

Con el tiempo, acumulando experiencias con emprendedores, y como emprendedora, sostengo que esa experiencia nace de uno mismo y que los emprendedores no se pueden considerar como un grupo homogéneo, sencillamente porque  cada persona es un mundo y por lo tanto su proyecto también lo es.

En cambio si hay rasgos comunes o situaciones en las que pueden seguramente encontrarse muchas de las personas que conforman ese grupo en concreto porque comparten una experiencia parecida en objetivos.

comillasEn mis talleres  para emprendedores intento buscar algunos de los pilares comunes que pueden acontecer y surgen en el hecho de reunir un grupo con características u objetivos similares. De modo que en forma de experiencia y compartiendo,  esa reunión pueda convertirse en una base sólida para cada uno de los proyectos. El modo de compartirlo es a través de la comunicación, una herramienta básica en el mundo de la empresa, tanto en la comunicación externa e interna. Cuando un grupo con intenciones compartidas pueden reunirse  tres días se producen grandes descubrimientos , se trata de que en ese tiempo se pueda obtener lo mejor de uno mismo y además hacer el ejercicio de compartirlo con los demás, ese es a grandes trazos el objetivo del curso.

Como llega alguien al camino de emprender es algo tremendamente personal, por mucho que lo queramos estandarizar, es algo que le pertenece a cada uno y solo hay una cosa que debe hacer.

Ser sincero consigo mismo.

¡Que novedad, verdad! Pero sorprendentemente  lo que me encuentro muchas veces es esa desconexión, y que en realidad uno llega a ciertos lugares o proyectos empujado por la necesidad, porque no encuentra otra salida, porque cree que no sabe hacer otras cosa o porque tiene un sueño que cree que así conseguirá.

No importa el motivo, importa que la persona lo entienda, lo admita y sobretodo que no se engañe, porque si uno toma un camino como el que supone que significa emprender con una base equivocada posiblemente no sea la mejor forma de empezar un proyecto.

Hablemos ahora de DUDAS, otro tema recurrente y totalmente naturales, dudas acerca de nuestras posibilidades, de alcanzar objetivos, de la respuesta de los demás, del cambio por ejemplo que supone para alguien que siempre ha trabajado para otras empresas hacerlo ahora por cuenta propia, dudas acerca de los pasos que debe tomar y si son o no los adecuados.

Todo esas sensaciones son muy normales y humanas,  muchas de ellas pertenecen sencillamente a la actividad de emprender.

De nuevo comunicación con uno mismo, y también si es posible encontrar una buena ayuda. Con buena ayuda me refiero a alguien o algo que no te ofrezca hacer algo por ti, sino que te acompañe para que consigas por ti mismo, de ese modo cuando esa ayuda se vaya quedará el cambio en tí. Una persona externa te puede ofrecer apoyo, soporte pero no podrá aunque quiera emprender por ti.

Tocado el tema de las dudas deberíamos ahora hablar también de los socios, y no me refiero a los socios capitalistas que como bien indica el nombre esos no tienen lugar a duda en cuanto su aportación. Ocurre también que las dudas a cerca de uno mismo nos empujan a trabajar con alguien, a compartir el proyecto con el vecino, el primo, el hermano, el marido o una amiga de curso…. Esa decisión que también puede ser válida debería tomarse desde la libertad, desde la autonomía, porque si se hace desde el miedo, o las dudas acerca de uno mismo, en ese caso habría algunas otras cosas que solucionar primero.

Si uno desconfía de uno mismo, y cree que con el soporte externo mejorara, no gana la batalla de la confianza propia, sino que se dispersa. En cambio si uno tiene claro que puede hacer algo y que en otra persona encuentra colaboración y apoyo es más fácil que sume fuerzas y energías, en vez de tapar o parchear cosas que nos faltan a nosotros.

El camino de emprender es largo, a veces se acentúan los momentos en intensidad, todo parece alegre al principio porque en si las novedades y los principios suelen ser optimistas, pero es necesario una reflexión de si esa ayuda suma o resta.