Hay algo apasionante en la crítica del arte, requiere conocimiento, requiere conexión y empatía, objetividad y conocimiento de la subjetividad ajena. Pero sobretodo requiere humildad en relación a lo que el otro quiere transmitir, y para entender de arte  es necesario atención e intención.

El respeto por el arte habla de saber entender y escuchar el mensaje de otra persona, por ello la cultura es tan importante en nuestra sociedad.

La cultura nos provee de perspectiva, de capacidad de observación y de otros valores increíbles que mejora enormemente nuestra capacidad de entenimiento y por ende la calidad de nuestra convivencia.

Hay algo del arte y la cultura que no tiene un objetivo material y económico único, y lo hac generoso.

Reducir y no permitir o promover que la cultura tenga un acceso mayor de la población y concentrarlo tan solo para una minoria es romper el equilibrio, y la sociedad necesita equilibrio.

El arte y la cultura es un manifiesto vivo y latente de una forma de sentir ( Zeitgeist) y eso nos permite entender y sobretodo entendernos.

Me viene a menudo a la memoria los dibujos “esperpénticos ” que Goya  representa durante alguna de las épocas de su carrera como pintor, donde ofrece una visión única y valiosisima de parte de la sociedad contemporánea que lo envuelve, tan solo una parte.

Una cultura elitista, egoísta y muy centrada en si misma no avanza a ningún sitio, se queda exactamente allí donde está, tan solo divide, clasifica la propia sociedad que le da cobijo.

Cuanrto más reduccionista es el mundo creativo menos valor tiene con el tiempo, cuanto más universal, pasa justamente lo contrario. De ahí  la importancia de este tipo de disciplinas en la educación de nuestros hijos para que entiendan y aprendan los valores que conlleva el conocimiento de la cultura, para que aprendan a mirar, a opinar y a saber criticar de forma constructiva las formas de representación y de pensamiento de los que se atreven a materializar lo que ven y lo que sienten.

Si nuestros hijos no están en contacto con este tipo de actividades reduciremos las opciones no de ellos sino de todos, concentrar y limitar en nichos elitistas las capacidades que nos definen y nos protegen a todos como grupo no hará mejor este mundo, sino más complicado. Es importante intentar evitar un baile de egos culturales donde nadie escucha a otro, y cada uno se siente mejor que los demás, donde no se trata de lo que representamos entre todos sino solo lo que ve uno mismo, eso no es arte, ni es sociedad.

La reflexión es cuanta capacidad de critica estamos enseñado y practicado.

Hablo de arte pero podríamos extrapolarlo a cualquier otra cosa, que necesitamos un cambio es evidente, pero ese no es un slogan vacío político, es una realidad que nos pongamos como nos pongamos se dará en breve, si es con diálogo, respeto y humildad crearemos juntos otra realidad que nos identifique.

Sin diálogo, ni respeto, ni tampoco humildad no crearemos nada nuevo.