Una reflexión profunda de lo que está suponiendo el modelo de consumo actual en nuestro planeta.

Las manzanas no se recogen a su tiempo, las lechugas no saben a nada, el plástico nos inunda, pero sigue todo allí en estantes a nuestro alcance. Los productos low-cost invaden almacenes, armarios y contenedores, sin que encuentren el aprecio de los consumidores que no pueden permitirse otra cosa, y el obvio desprecio de los que se pueden permitir más.

Encontrar un fabricante local y próximo de algo de lo que consumimos, cuesta un montón, así que mi vocación de diseñadora industrial choca diariamente con esa realidad, sin poder hacer nada más que encontrar producciones exportadas para distribuir aquí.

La contratación logística en España alcanzó la cifra de 692.000 m² en el primer semestre de 2019

Datos de la prensa especializada en logística.

Lo absurdo de lo LOCAL, choca irremediablemente con la corriente de un mercado cada dia más GLOBAL

Diariamente nos relacionamos con un mercado sobreexpuesto a la oferta, y al modelo de distribución basado en el precio. Si hicieramos una carrera en cualquier sector comercial local podríamos analizar que el nivel de competencia de su oferta radica en su capacidad de compra, y que su capacidad de compra esencialmente está basado en cantidad y precio.

¿Y la calidad?

Posiblemente la supuesta calidad de los productos que compramos a buenprecio sea el oximorón más obvio de nuestra sociedad contemporánea de consumo.

Creemos y nos convencemos de que lo que compramos está bien, pero sabemos por nuestro propio conocimiento del coste de la vida que el precio que pagamos por muchas de las cosas que compramos difícilmente podrá cumplir con las expectativas y aun así lo hacemos.

Tal vez seda la crisis, o tal vez sea nuestro impulso de necesidad compulsiva de compra de parte de nuestro concepto de necesidad. No lo se. Las redes estan llenas de buenas intenciones, y en petit comité seguramente muchos de nosotros vemos en el cambio de hábitos una revelación y modificación social que lamentablemente no acada de llegar a los nuevos modelos de negocios que necesitamos.

Modelos más sostenibles, ecológicos, respetuosos con el planeta, sin embargo eso empiza con uno mismo, con su actitud y una nueva mirada de consumo.