trabajo en equipo

Para enseñar hay que ser generoso, para colaborar altruista y para liderar honesto. Este es también el ecosistema de los valores profesionales.

Muchos perfiles mediáticos, llamativos tan puestos en el ego son como las orquídeas.

Consideradas la culminación de la evolución floral son especies algunas parásitas, otras epifitas que  han desarrollado complejas simbiósis con otros seres vivos para ser quien son. Nada que objetar estéticamente y tampoco al valor que supone hacer eso, pero lo que está claro es que no existirían sin el soporte de las otras plantas.

Es una metáfora biológica perfectamente apta para cualquier ecosistema profesional.

Para enseñar hay que ser generoso, para colaborar altruista y para liderar honesto son algunos de los valores que parecen pertenecer al ámbito personal pero que en realidad son las base de las relaciones profesionales. Ser una buena persona es imprescindible para una sociedad y una economía de futuro sostenible y de impacto.

En el fantástico libro de Sapiens de Noah, habla del carácter carroñero del Homo Sapiens, y sus formas de mantenerse como líder único de su especie durante tanta parte de la historia, habla de los métodos de esa primacía evolutiva, y la verdad es que no parecen responder a buenos modales, ni a la tolerancia, sino más bien a la ley de la fuerza, del poder y del aprovechamiento de los recursos del otro, como las orquídeas.

Seamos positivos, Noah también habla que en esa evolución hay ADN demostrable de otros géneros de humanos, que no son el nuestro, y que antes de desaparecer, por dudosos motivos, convivieron con esta especie. Esas otras especies tenian otras formas de subsistir totalmente diferentes, no eran cazadores o oportunistas, y  será esa la razón porque hay personas con rasgos tan diferentes, y coexistimos todos gracias a un ligero y al límite sistema social que nos hemos inventado, y que se está cargando el planeta.

La cuestión es que todos componemos hoy este mosaico que lidera el planeta como lo está haciendo, sin mucha consciencia, y al mismo tiempo nunca antes habían aparecido tantas oportunidades para darle una vuelta a todo esto.

La naturaleza es sabia y se autoregula, pero no conviene dejárselo todo a ella. Colaborar todos en este nuevo empeño de mejorar nuestra sociedad y economía con nuevos valores profesionales y personales será un regulador excelente para el conjunto del planeta. Aún hoy se mantiene un enorme desequilibrio de recursos, demasiadas pocas personas viven de otras muchas, no existe un equilibrio compensatorio para una mayoría, y el motivo del enriquecimiento y auto abastecimiento  individualidad, tanto por personas, como empresas o partidos políticos no crea las nuevas reglas de convivencia social y económica que necesitamos como sociedad avanzada.

Como decía el sabio Leonado da Vinci “Los que saben de que hablan no alzan la voz.”

Puedes pensar o creer que esto no va contigo, y la buena noticia es que no es así, y por consiguiente podrás colaborar en el empeño de poder cambiar las cosas. El mundo necesita urgentemente personas como tú, con buenas intenciones, con ideas, gente auténtica, de verdad con valores y visión para la mayoría. Charles Baudelaire decía:

“El más irreparable de los vicios es hacer el mal por necedad.”

“Lo que es creado por el espíritu es más vivo que la materia”

Los que creamos, pensamos, y ofrecemos cosas, tenemos  la oportunidad y la responsabilidad de aportar esa autenticidad al mundo para hacerlo mejor. ¡Te apuntas!